El omega-3 es uno de los suplementos más populares del mundo por sus beneficios para el corazón, el cerebro, las articulaciones, la vista, el ánimo y la inflamación. Pero precisamente por su popularidad, el mercado está lleno de productos de baja calidad, mezclas engañosas y marketing diseñado para confundir. Mucha gente cree que está tomando un buen omega-3 cuando, en realidad, está consumiendo un producto débil, oxidado o casi inútil.
Para que no te pase a ti, aquí tienes los peores errores al comprar omega-3 y cómo evitarlos.
1. Creer que “1000 mg” significa 1000 mg de omega-3
Este es el error más común.
Cuando una etiqueta dice “1000 mg”, casi siempre se refiere al aceite total de la cápsula, no a la cantidad de omega-3 útil. Muchas cápsulas de 1000 mg solo contienen:
- 180 mg de EPA
- 120 mg de DHA
Es decir: apenas 300 mg de omega-3 real.
El resto es relleno que no aporta beneficios.
✔ Cómo evitarlo:
Siempre revisa cuántos mg de EPA + DHA tiene la cápsula.
Busca productos que aporten al menos 500–1000 mg de EPA/DHA por cápsula.
2. Comprar omega-3 sin mirar el EPA y DHA por separado
La etiqueta debe decir claramente:
- EPA: XX mg
- DHA: XX mg
Si no aparece, descártalo. O están ocultando algo o el contenido es muy bajo.
✔ Recuerda:
El aceite total NO importa.
Solo importa EPA + DHA, que son las formas activas.
3. No verificar la forma química (muy importante)
El omega-3 viene en diferentes formas químicas, y esto afecta directamente su absorción.
✔ Mejores formas:
- rTG (triglicérido re-esterificado)
- TG (triglicérido natural)
- Fosfolípidos (krill)
✔ Peores formas:
- Etil-éster (EE)
— barata, menos absorbible, más propensa a oxidarse—
Muchas marcas baratas usan EE porque es más económico.
✔ Cómo evitarlo:
Busca en la etiqueta:
“triglicéridos”, “rTG”, “aceite re-esterificado”, “fosfolípidos”.
Si no dice nada → probablemente es etil-éster.
4. Ignorar la oxidación (TOTOX)
El omega-3 se oxida fácilmente.
El aceite oxidado:
- huele mal
- sabe a pescado rancio
- pierde eficacia
- puede causar inflamación
El parámetro que mide la oxidación es el TOTOX.
✔ Valores recomendados:
- Excelente: < 5
- Bueno: < 10
- Malo: > 15
La mayoría de omega-3 baratos tienen TOTOX muy alto, pero no lo dicen.
✔ Solución:
Busca productos con certificación IFOS, que sí mide TOTOX.
5. Confiar en envases transparentes
El omega-3 es extremadamente sensible a la luz.
Si el envase es transparente, es casi seguro que está oxidado o perderá frescura rápidamente.
✔ Solución:
Compra solo omega-3 en:
- envase opaco
- envase ámbar
- blister individual (ideal)
6. Elegir marcas baratas pensando que “son todas iguales”
En suplementos, barato = mala calidad.
El proceso para purificar omega-3 y eliminar:
- metales pesados
- microplásticos
- PCB
- dioxinas
es caro.
Si un omega-3 cuesta demasiado poco, probablemente NO está suficientemente purificado.
✔ Solución:
Elige marcas con:
- certificación IFOS
- origen noruego, islandés, canadiense
- controles de calidad reales
7. No comprobar si lleva antioxidantes
Para evitar la oxidación, los buenos omega-3 incluyen antioxidantes como:
- vitamina E (tocoferoles)
- astaxantina
Si el suplemento NO incluye antioxidantes, su frescura es menor.
8. Comprar omega-3 de pescado sin saber de dónde viene
Muchas etiquetas solo dicen:
“aceite de pescado”.
Eso puede ser cualquier cosa: pescado de granja de baja calidad, mezclas de peces desconocidos o aceite reciclado.
✔ Solución:
Busca estos orígenes premium:
- Noruega
- Islandia
- Alaska
- Canadá
Y si es vegano, aceite de algas certificado (no aceite vegetal con ALA).
9. Elegir omega-3 vegetal creyendo que es igual al de pescado
El omega-3 vegetal contiene ALA, que se convierte muy poco en EPA/DHA.
Conversión:
- EPA: 5–10 %
- DHA: 1–3 %
El ALA NO sustituye al EPA y DHA del pescado.
✔ Correcto:
Si eres vegano, elige aceite de algas, no lino o chía.
10. Comprar sin leer ingredientes adicionales
Muchos omega-3 incluyen aceites baratos como:
- aceite de soja
- aceite de girasol
- aceite de maíz
Estos aumentan la inflamación y reducen la calidad del producto.
✔ Solución:
Ingredientes mínimos, sin rellenos.
11. Tomarlo en ayunas y pensar que “no funciona”
El omega-3 debe tomarse con comida para una absorción óptima.
Conclusión
Encontrar un buen omega-3 no es complicado… siempre y cuando sepas qué puntos tienes que revisar.
Evitar cometer errores en la elección marcará la diferencia entre un suplemento que realmente funciona y uno que no hace nada.
Recuerda revisar:
- EPA + DHA
- forma química
- TOTOX
- antioxidantes
- origen
- certificaciones
- envase
Con estos consejos, podrás evitar caer en engaños y hacer una compra inteligente.