El omega-3 es uno de los suplementos más conocidos y recomendados por sus muchos beneficios para la salud del corazón, el cerebro, las articulaciones, la vista y la inflamación. Sin embargo, cada vez más surge la duda: ¿es mejor el aceite de pescado tradicional o el aceite de krill? Aunque ambos contienen EPA y DHA —los dos ácidos grasos esenciales que realmente aportan beneficios— no son iguales. La composición, cómo se absorben, su estabilidad, pureza y cuánto cuestan pueden variar bastante.
En este artículo, te contamos de manera sencilla las diferencias reales entre ambos, para que puedas decidir cuál se adapta mejor a lo que buscas.
1. ¿Qué es el aceite de pescado?
El aceite de pescado proviene de pescados grasos como el salmón, las sardinas, la caballa o las anchoas. Es la fuente más utilizada de omega-3 y la que tiene más estudios científicos.
✔ Beneficios
- Alta concentración de EPA y DHA.
- Muy estudiado y respaldado por evidencia clínica.
- Suele ser más económico.
- Disponible en múltiples formatos y concentraciones.
✔ Inconvenientes
- Puede oxidarse fácilmente si no está purificado.
- Puede causar “reflujo a pescado” en algunas personas.
- Su absorción depende de la forma química (rTG, TG, EE).
2. ¿Qué es el aceite de krill?
El aceite de krill proviene de pequeños crustáceos que viven en aguas frías, principalmente en la Antártida. Aunque contiene EPA y DHA en menor cantidad que el aceite de pescado, su composición es diferente.
✔ Beneficios
- EPA y DHA en forma de fosfolípidos, que se absorben mejor.
- Contiene astaxantina, un potente antioxidante natural.
- Menos riesgo de oxidación.
- No deja sabor ni reflujo a pescado.
- Muy puro: proviene de la cadena alimentaria más baja.
✔ Inconvenientes
- Menor concentración de EPA/DHA por cápsula.
- Es más caro.
- Menos estudios que el aceite de pescado (aunque en aumento).
3. Absorción: ¿cuál gana realmente?
Una de las principales diferencias entre ambos aceites es la forma química del omega-3.
✔ Aceite de pescado
Puede venir en 3 formas:
- TG (triglicéridos naturales) → buena absorción
- rTG (triglicéridos re-esterificados) → excelente absorción
- EE (etil-éster) → absorción más baja
✔ Aceite de krill
El omega-3 se presenta naturalmente en fosfolípidos, una forma más fácil de incorporar a la membrana celular.
Esto significa que se necesita menos cantidad para obtener el mismo efecto.
🏆 Ganador en absorción: Aceite de krill
4. Concentración de EPA/DHA
Aquí cambia la historia.
✔ Aceite de pescado
- Alta concentración por cápsula.
- Puede contener 500–1000 mg de EPA/DHA fácilmente.
- Es ideal para personas que necesitan dosis altas, como deportistas o personas con inflamación.
✔ Aceite de krill
- Suele aportar 100–300 mg de EPA/DHA por dosis.
- Su fortaleza está en la absorción, no en la cantidad.
🏆 Ganador en potencia: Aceite de pescado
5. Oxidación y frescura
El omega-3 se oxida con facilidad; un aceite oxidado huele mal, sabe peor y puede causar inflamación.
✔ Aceite de pescado
- Más propenso a oxidarse.
- Debe tener un TOTOX < 10 para ser considerado de calidad.
- Necesita antioxidantes añadidos.
✔ Aceite de krill
- Mucho más resistente gracias a la astaxantina, un antioxidante muy potente.
- Suele mantener su frescura incluso sin aditivos.
🏆 Ganador en frescura: Aceite de krill
6. Pureza y seguridad
✔ Aceite de pescado
Puede contener trazas de metales pesados si no está bien purificado.
Es importante que tenga certificaciones como IFOS.
✔ Aceite de krill
El krill se encuentra al inicio de la cadena alimentaria, por lo que no acumula metales pesados ni toxinas.
🏆 Ganador en pureza: Aceite de krill
7. Impacto ambiental
✔ Aceite de pescado
Depende de la pesca masiva, por lo que la sostenibilidad varía según la marca.
✔ Aceite de krill
Las capturas están estrictamente reguladas y se extrae solo una pequeña parte del total disponible.
Los productos con sello MSC garantizan sostenibilidad.
🏆 Ganador en sostenibilidad: Ambos (si tienen certificación)
8. Precio: la diferencia más evidente
- Aceite de pescado → económico, accesible, variedad enorme.
- Aceite de krill → 2–4 veces más caro.
🏆 Ganador en precio: Aceite de pescado
Entonces, ¿cuál es mejor?
Depende de tu objetivo:
✔ ¿Buscas máxima potencia y dosis altas?
👉 Aceite de pescado (rTG de alta calidad)
✔ ¿Quieres mejor absorción, frescura y pureza?
👉 Aceite de krill
✔ ¿Tienes digestiones sensibles o te repite el olor a pescado?
👉 Aceite de krill
✔ ¿Buscas algo económico pero eficaz?
👉 Aceite de pescado
✔ ¿Te preocupa la oxidación?
👉 Aceite de krill
✔ ¿Quieres salud general sin tomar dosis altas?
👉 Aceite de krill funciona muy bien
Conclusión
El aceite de pescado y el de krill son dos excelentes opciones para obtener omega-3, pero cada uno tiene sus propios beneficios. El pescado suele tener más EPA y DHA por porción y, además, suele ser más económico. Por otro lado, el aceite de krill destaca por su mejor absorción, mayor frescura y pureza.
La mejor opción para ti dependerá de tus necesidades, cuánto quieras gastar y cómo toleras los suplementos en tu digestión. Lo más importante siempre es escoger un producto que esté certificado, sea fresco y tenga una buena proporción de EPA y DHA.